Francisca Hosiasson
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25.10.2018

Julián Elfenbein y Daniela Kirberg: La pareja del momento

Revisa un adelanto de la entrevista que les hizo revista Caras.

Julián Elfenbein y Daniela Kirberg: La pareja del momento
  • Mientras el éxito no se detiene para el animador con su programa Pasapalabra, transformado en el hombre fuerte de CHV, su escultural mujer debutó hace unos meses con el espacio Mamá al cien en UCV TV, con buena crítica, convirtiéndose así en el rostro femenino revelación del año. El lado íntimo de la pareja que en sus dieciséis años de casados han tenido altos y bajos, y enfrentado golpes que los han puesto a prueba.

 

 

Son la pareja del momento. Julián Elfenbein (46) tras dos años fuera de pantalla y luego de su abrupta salida del Buenos días a todos y de TVN en 2015, este 2018 se transformó en el hombre fuerte de Chilevisión. Hace diez meses que marca en su canal el peak de sintonía con el programa Pasapalabra; un espacio que partió solo los domingo y que, por su éxito, hoy se emite cuatro veces por semana. Su mujer, en tanto, la periodista y exmodelo Elite Daniela Kirberg (40), con quien tiene tres hijos —Benjamín (12), Sarah (10) y Rafaela (5)—, de estudiar makeup & hair styling y de dirigir el estudio de fotos Mandala, saltó de la noche a la mañana a la televisión. Hizo un piloto como panelista y terminó de conductora de Mamá al cien en UCV TV, junto a Sebastián Jiménez, que va de lunes a viernes a las 17:00 horas. Debutó hace unos meses con gran crítica, convirtiéndose en el rostro femenino revelación del año. Una nueva faceta de esta escultural mujer de 1.74 metros que su marido apoya e incentiva, aunque en el fondo de su alma confiesa: “Preferiría que no trabajara en TV”.

Dieciséis años de casados cumplirán luego, los cuales no han estado exentos de altos y bajos, y de golpes que los han puesto a prueba. No llevaban ni dos años casados cuando a Julián le detectaron, a fines de 2004, un tumor cerebral que paralizó por un buen rato sus vidas y el proyecto de tener hijos de inmediato. Y cuando pensaban que ya habían superado lo peor, un infarto cardíaco de Elfenbein en julio de este año a causa de un coágulo —en momentos que saboreaba el éxito de su regreso— volvió a remecerlos, “pero no a derrumbarnos”, aseguran ellos quienes se definen muy parecidos en cuanto a las prioridades y en las cosas que les gusta hacer… Aunque a la hora de poner orden y límites, es ella quien ronca en casa, a pesar del propio Julián que muchas veces rompe las reglas. Y es ella quien lo delata: “Intento acostar a los niños temprano, pero como Julián llega más tarde los despierta para verlos. O empieza ‘¡Benja, Benja!, ¡ya empezaron los goles!’”.

 

—Julián: Me gusta que vean las noticias desde chicos. Además Sarah y Benja se hacen los dormidos, esperando que yo llegue.

—Daniela: No, tú les mandas WhatsApp desde el auto. “Voy en camino, voy llegando, Benja no te duermas. Estoy a 10 minutos, a cinco minutos…”.

Julián y Daniela se conocen desde siempre, por los movimientos juveniles del Instituto Hebreo, amistades en común y como estudiantes de periodismo de la Universidad Diego Portales, aunque recién en el ’99 los presentaron formalmente. “Ella vivía enamorada de mí, yo era su amor platónico, hasta que un día me lo dijo”, asegura el animador. Su mujer le rebate: “¡Mentira!, tú me perseguías de chica y me decías: ‘algún día vamos a estar juntos’”. Él insiste: “Ella me hizo saber por unos amigos que yo era su amor imposible y no lo quiere reconocer. Con decirte que un día se dejó caer en mi departamento. ¡Esa es la verdad! ¿O no, Daniela?”.

—Daniela: No.

—Julián: ¡¿Cómo no?! ¿Cómo vamos a tener dos versiones tan distintas? Chuta, ya partimos mal esta entrevista (dice riendo).

—Daniela: A mí me hicieron una encerrona. Una amiga me pidió que la acompañara a buscar algo al departamento de su hermano, pero resulta que era donde vivía Julián y yo no tenía idea. Me dejó ahí para que nos conociéramos ¡y se fue! Conversamos toda la noche en muy buena onda, hasta que me dijo: ‘Me encantas, pero no estoy dispuesto a una relación’. Y yo, perdón, ¿quién te está pidiendo una relación?

—¿Y 
por
qué
 él
 se 
pasó 
ese 
rollo?

—¡Qué se yo! Y luego agregó: ‘te voy acompañar a tu casa, no nos vamos a ver más, vuelve con tu ex, pero más adelante nos vamos a casar’. ¡Te juro por Dios!

 

En efecto, aunque hubo atracción mutua, Elfenbein no superaba la depresión que le provocó la muerte de su ex polola (Soledad Ariz) dos años antes (1996), a causa de un accidente vehicular, luego de que un conductor ebrio se pasara una luz roja e impactara el auto que él manejaba junto a su pareja. “Si bien había pasado tiempo, anduve mal mucho rato. Estaba en otra, necesitaba estar tranquilo, solo. No estaba dispuesto a tener una relación”.

Pasaron los meses, y mientras el animador cicatrizaba sus heridas, Daniela —obediente a los consejos de Julián— volvió y terminó con su ex, hasta que se encontraron nuevamente, esta vez en una fiesta. Desde entonces, nunca más se separaron. “Ella me pidió pololeo”, asegura él.

Revisa el texto completo a partir del viernes 26 de octubre, en todos los kioscos del país. 

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