Taconeras
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Mujer 3.0

27.08.2008

El hombre equivocado

“Me casé con el hombre equivocado”, “estoy con el hombre equivocado”, “estoy con uno, pero enamorada de otro” y una enorme variedad de frases de este tipo se escucha a menudo en reuniones de amigas o en conversaciones confesionarias. ¿Por qué las mujeres nos quedamos pegadas con un hombre a pesar de que no estamos […]

los-puentes-de-madison.jpg

“Me casé con el hombre equivocado”, “estoy con el hombre equivocado”, “estoy con uno, pero enamorada de otro” y una enorme variedad de frases de este tipo se escucha a menudo en reuniones de amigas o en conversaciones confesionarias. ¿Por qué las mujeres nos quedamos pegadas con un hombre a pesar de que no estamos enamoradas de él?, ¿es la estabilidad más importante que el amor y la pasión?, ¿por qué las mujeres en temas amatorios generalmente tomamos malas decisiones? Interrogantes difíciles de contestar y misterios que en la historia de la humanidad no han sido descifrados. La mejor manera de graficar la queja constante de millones mujeres es la película Los puentes de Madison, sobre todo la escena de Meryl Streep sentada al lado de su marido en el auto detenido por el semáforo en rojo. Llueve a chuzos y delante de ellos está en su auto Clint Eastwood, el amor de su vida, confirmado en apenas un fin de semana de conocerse. La luz roja se hace un mundo de espera, sobre todo cuando ella se toma de la manilla como para abrir la puerta del auto y correr a los brazos de su amado, cosa que finalmente no sucede y su esperanza se diluye, al igual que la de los espectadores, al dar la verde el semáforo y cada auto tomar su rumbo. Este es un tema recurrente en mi cabeza porque dos amigas muy cercanas lo padecen y no logro entender por qué no son capaces de zafar. A una, que se casó estando enamorada de un tipo al que aún ve, le limitan la acción los hijos y la familia. La otra, se casó no muy convencida porque tenía una historia no resulta con un tipo y después de varios años de matrimonio, conoció a un MINO, sí, con mayúsculas, que estaba dispuesto a dejar todo por ella, sin embargo, no pudo y hasta hoy no es capaz de dar (y darse) una respuesta al acto fallido, y ahí está, con su marido, tranquila. Ellas al menos lo confiesan, deben ser millones las que viven en silencio la tortura de compartir la vida con un hombre por el que sienten poco de amor y mucho de arrepentimiento. ¿Es tan difícil elegir al hombre indicado?

Comenta este post

cerrar