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pareja

23.10.2008

Del amor al odio…

Dicen que las separaciones son difíciles. No es fácil partir en dos lo que se planificó como un todo y para siempre. La forma en que se sanan las heridas son diversas y dependen del grado de desunión que había en el momento en que cada uno toma su rumbo, de lo doloroso que sea […]

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Dicen que las separaciones son difíciles. No es fácil partir en dos lo que se planificó como un todo y para siempre. La forma en que se sanan las heridas son diversas y dependen del grado de desunión que había en el momento en que cada uno toma su rumbo, de lo doloroso que sea para uno o los dos y también, aunque suene duro, de la cuna. En estos días es noticia el bomberdeo de descalificaciones entre Madonna y Guy Ritchie. Mientras ella lo trata de cruel, negligente, cazafortunas y le dedica la canción “Miles away” (algo así como distanciados o lejanos) en un concierto, él confiesa a la prensa que su ex mujer lo espiaba, que en las noches se untaba con crema humectante y se envolvía en papel celofán antes de acostarse y que ni él ni sus hijos podían ver TV, leer diarios o comer comida chatarra, jamás. Finos ellos. Muy distinta a la actitud que mantuvo Jennifer Aniston cuando su entonces marido Brad Pitt no sólo la humilló porque la dejó por Angelina Jolie, sino que casi a los nueve meses de entregar la noticia, tuvieron un hijo. Esto, a pesar de las declaraciones de Angelina apenas unas semanas antes de admitir su romance con el galán, en realción a que ella jamás provocaría un daño tan grande como el que alguna vez su padre (el actor John Voight) y su amante, le hicieron a su madre. La actriz de Friends fue lo más digna que se puede ser en esos casos. También con escándalo fue la separación de Paul Mc Cartney y Heather Mills y tuvo bloqueo de tarjetas bancarias, cambio de cerraduras e intercambio de descalificaciones, obvio, por la prensa. En Chile, cómo olvidar la negativa de Raquel Argandoña a dar la nulidad a Eliseo Salazar, la guerra mediática entre Marcelo Ríos y María Eugenia Larraín y el fin abrupto del matrimonio de Cecilia Bolocco y Carlos Menem, luego de la publicación de las fotos de la ex Miss Universo con Luciano Marrocchino en la terraza de su casa en Miami. Historias similares hay miles, y parece que cada separación, nulidad o divorcio, dependiendo del lugar y la fecha, es una guerra. Las armas, las elige cada cual y las usa como quiere o puede.

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